
Justo tras la reconquista de Cáceres se instalaron en la ciudad la saga de la familia de los Golfines. Como familia nobiliaria que era requerían de un palacio acorde con su riqueza, por lo que construyeron el Palacio de los Golfines de Abajo, uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil de la ciudad. Sin ir más lejos llegó a ser incluso residencia de los Reyes Católicos entre 1477 y 1479.
Situado cerca de la Iglesia de Santa María, fue construido entre los siglos XV y XVI y os destacamos especialmente la riqueza de su fachada, donde podemos contemplar la influencia del plateresco salmantino. A muchos os parecerá incluso más una fortaleza que un palacio, y su nombre de Golfines de Abajo es para diferenciarlo de la familia de los Golfines de Arriba, además de para situarlo, en la parte baja del recinto amurallado de Cáceres.
Este palacio alberga además el único escudo de los Reyes Católicos que se puede ver en Cáceres, situado en una ventana del mismo. Fueron los propios Reyes Católicos los que, agradecidos por los servicios de los Golfines, permitieron que se colocara este escudo en el palacio. Sin ir más lejos, aquí vivió Sancho Paredes Golfín, camarero mayor de Isabel la Católica.
Fijaros también en la imponente torre gótica de la esquina. A la derecha hay otra un poco más pequeña, en la que aparece una pequeña cartela en la que se puede leer “Esta es la casa de los Golfines”. Si pasáis al interior no os perdáis el bellísimo patio interior con sus ocho esbeltas columnas y, sobre todo, el Salón de Linajes, con una gran colección de blasones de la familia de los Golfines.
No os extrañe el hecho de que la fachada de este palacio no esté muy adornada. Si paseáis por todo Cáceres os daréis cuenta que es una marca común de todos los edificios del centro histórico, ya que más residencias eran algo así como pequeñas fortalezas.
Aún así es imprescindible una visita a este Palacio de los Golfines de Abajo. Dicen en Cáceres que los atardeceres son tan largos y hermosos en la ciudad porque el sol va recorriendo piedra a piedra todo el edificio. A la caída de la tarde acercaros hasta este palacio y os daréis cuenta de lo que os decimos.
Foto Vía: Arqhys